Las cárceles venezolanas: un cóctel de armas, drogas y mafias (tomado del Mundo.es América)
Con un fuerte hedor a orina mezclado con marihuana como telón de fondo, los presos de la cárcel venezolana La Planta exhiben sus ametralladoras, rifles y granadas mientras disfrutan de una música que suena a todo volumen sin que se vean guardias por ningún lado.Algunos reos afilan despreocupadamente sus cuchillos e incluso se puede ver a uno que sostiene su pistola en medio de un partido de fútbol sala en el patio de la prisión caraqueña, cuyas paredes están marcadas aquí y allá por quemaduras de granada y agujeros de bala, testigos de las frecuentes peleas.
"Si los guardias se meten con nosotros, les disparamos", aseguró uno de los presos, que lleva tres años en el peligroso penal y que se identificó como Pedro.
Las cárceles de la nación sudamericana son tristemente famosas por sus extremos niveles de violencia, atizados por sangrientas guerras de bandas, secuestros, motines y huelgas de hambre por el hacinamiento, la falta de salud y los maltratos.
El constante crecimiento de la población reclusa, una justicia saturada y el contrabando de armas y drogas han puesto el sistema penitenciario venezolano al borde del colapso.
"Estamos frente a una crisis carcelaria verdaderamente grave, en la cual el Estado no ha dado hasta ahora muestras de soluciones y esto ha traído un estado de caos para el país", dijo Carlos Nieto Palma, director de Una Ventana a la Libertad, una organización que monitorea las prisiones.

